viernes, 12 de noviembre de 2010

Terapias Antistress Nuestros Talleres


¿Por qué?
Vivir contra el tiempo es cosa de todos los días, la competitividad es alta y las exigencias para rendir bien dentro del trabajo son muchas, por lo que el estrés pasa a ser un compañero totalmente indeseable para el trabajador.

En el ámbito laboral, el estrés es una situación preocupante, ya que genera un clima negativo, disminuye el desarrollo de las personas y por ende, la producción de una empresa. Se estima que el estrés es responsable del 40% de ausentismo laboral.

Si estás pensando iniciar un negocio rentable, en este escenario existe una necesidad que tú puedes cubrir: ofrece servicios de terapia antiestrés para empresas, la idea no es descabellada, en EEUU es una tendencia que cada día crece más.

Desde clases de yoga, tai chi, masajes y meditación durante las horas de trabajo, tienes una amplia gama de técnicas que puedes aplicar para que sus empleados mejoren sus malestares y enfrenten con mejor ánimo los desafíos laborales.

La empresa Armani Exchange tiene a disposición de sus empleados, de manera gratuita, clases de yoga y meditación para ayudarlos a relajarse y recuperar energía a mitad de semana.

¿Cómo?
Para comenzar, ten claro el servicio que ofrecemos ya que alternativas de relajación existen varias, definimos cuáles pondrás a disposición de quienes la necesitan.. Una vez claro en ese punto, informamos sobre el servicio que ofrecemos y el mundo de beneficios que esto trae.

Nuestra

propuesta es tentativa no solo para las empresas, sino para pacientes individuales por eso es importante aclarar que al aplicar estas terapias en los trabajadores, permites controlar las situaciones al interior de las compañías, mejorando directamente la productividad y aportando para lograr una buena calidad de vida en la gente.

Realiza convenios con empresas para que sus empleados reciban tratamientos contra el estrés. Realízalo en sus instalaciones, de preferencia en un horario predispuesto durante la jornada laboral, como el tiempo extra (evita realizarlas en días que la gente no debe ir a trabajar).

El Centro de Bienestar Neroli en Chile, realiza tareas con empresas para aliviar del estrés a sus empleados, como trabajos de pausa, consistentes en pequeños descansos en el día para ayudar a descansar la postura y evitar lesiones musculares como la tendinitis, a causa de la vida sedentaria.

También se enfocan en personas que atienden público, pues es ahí, mayormente, donde los empleados desarrollan mayor estrés. Otra alternativa es la aromaterapia laboral donde, a través de ciertos aceites esenciales, se ayuda a mantener la concentración, limpiar ambientes y facilitar el trabajo.

Esta idea de terapia ha dado mucho éxito a este centro de bienestar que actualmente trabaja con varias empresas y bancos que manejan un buen número de personas como empleados., en distintas partes del mundo. Aquí somo los primeros en ofrecerlo.

Si necesitas nuestra asesoría . enviamos un email a icikson.a@gmail.com

Ejemplos de éxito

En España:
Gestión del estrés para empresas
http://www.gestiondelestresparaempresas.es/

martes, 9 de noviembre de 2010

Stress en ámbito laboral

l ámbito laboral se ha transformado completamente en los últimos 30 años. Los avances tecnológicos, como el surgimiento del ordenador y la dominación de internet, han modificado para siempre nuestro entorno laboral y manera de trabajar. Hoy en día, lo típico es trabajar en una oficina 8 horas diarias, escondido detrás de pantallas y mamparas de oficina, aislados y estresados. Hay más presión laboral que nunca: las constantes innovaciones tecnológicas exigen una actualización incesante de nuestros conocimientos, hinchan nuestras expectativas de cuánto trabajo podemos hacer, y cuando se trata de comunicarse exclusivamente por correo electrónico, nos aíslan de nuestros compañeros de trabajo.

Pero el estrés laboral se puede combatir, lo esencial es reconocer sus causas. Cada oficina, como cada persona, es diferente, pero se puede identificar unos rasgos en común. El estrés laboral suele basarse en sentimientos de inseguridad, relacionados con el miedo de fallar y no poder cumplir con los objetivos. Una de las mayores maneras de luchar contra el miedo de fallar es promocionar y facilitar el diálogo entre empleados, porque eso facilita la creatividad. Varios estudios realizados en los EE.UU. demuestran que la colaboración laboral favorece la imaginación y la creación de ideas nuevas, y como consecuencia sentimiento de satisfacción, entre trabajadores. Así que lo mejor es organizar la oficina para favorecer la comunicación. Hay varias maneras de hacerlo, como por ejemplo usar exclusivamente mamparas de oficina de vidrio, o crear un espacio comunal con una mesa redonda, o unos sofás, en el que los trabajadores pueden reunirse de manera informal, y socializarse durante el descanso.

Otra solución potencial es dejar a los trabajadores decidir sus propios objetivos diarios, para que no se sientan sobrecargados con una lista de tareas imposible de finalizar. Estudios demuestran que algunos trabajan mejor por la mañana y otros son más productivos por la tarde, así que lo mejor es dejar a cada empleado decidir su propio ritmo de trabajo. Esto le demuestra al empleado la confianza que su jefe tiene en él, y además le deja trabajar más libre y productivamente, según su ritmo natural. Además, dejar a los empleados trabajar en grupos un día de la semana por ejemplo, puede romper las barreras entre trabajadores, y favorecer el uso de la imaginación. Lo importante es acabar con las sensaciones de aislamiento y sobrecarga, y promover la creatividad creando un ámbito laboral más abierto.

Elizabeth Goodwin
Fuente del artículo http://www.articulo.org/7915/elizabethgl

lunes, 1 de noviembre de 2010

Stress en patologías cardiovasculares

El estrés se ha clasificado como factor de riesgo que, en mayor o menor medida, favorecen la aparición de trastornos cardiovasculares. Con el fin de acercar a la población campogibraltareña la naturaleza de la respuesta de estrés y su importancia en la etiología y desarrollo de problemas cardiovasculares, se estableció un grupo de trabajo dirigido a la prevención del estrés, enmarcado dentro de la I Edición de la Semana del Corazón del Campo de Gibraltar que se celebró en Algeciras durante la segunda semana de mayo de 2001. Los visitantes eran informados de las diferentes tipologías de conducta relacionadas con el estrés y se les evaluaba acerca de su reacción particular. Asimismo, participaban de forma activa practicando técnicas de relajación y autocontrol emocional o sometiéndose a una sesión de biofeedback preparada al efecto. La "Carpa del Corazón" tuvo un total de 4.721 visitantes, de los cuales aproximadamente 1.000 visitaron el puesto "Estrés y Enfermedad Cardiovascular", en el cual se realizaron 337 cuestionarios TMI (Time Manager International). El porcentaje más joven se concentró dentro del grupo de Personalidad tipo A (con una media de edad de 28,87 años), la de más alto riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Estudio realizado en España

miércoles, 27 de octubre de 2010

Stress en patologias cardiovasculares

El estrés se ha clasificado como factor de riesgo que, en mayor o menor medida, favorecen la aparición de trastornos cardiovasculares. Con el fin de acercar a la población campogibraltareña la naturaleza de la respuesta de estrés y su importancia en la etiología y desarrollo de problemas cardiovasculares, se estableció un grupo de trabajo dirigido a la prevención del estrés, enmarcado dentro de la I Edición de la Semana del Corazón del Campo de Gibraltar que se celebró en Algeciras durante la segunda semana de mayo de 2001. Los visitantes eran informados de las diferentes tipologías de conducta relacionadas con el estrés y se les evaluaba acerca de su reacción particular. Asimismo, participaban de forma activa practicando técnicas de relajación y autocontrol emocional o sometiéndose a una sesión de biofeedback preparada al efecto. La "Carpa del Corazón" tuvo un total de 4.721 visitantes, de los cuales aproximadamente 1.000 visitaron el puesto "Estrés y Enfermedad Cardiovascular", en el cual se realizaron 337 cuestionarios TMI (Time Manager International). El porcentaje más joven se concentró dentro del grupo de Personalidad tipo A (con una media de edad de 28,87 años), la de más alto riesgo de padecer enfermedad cardiovascular. Estudio realizado en España

Stress como uno de los factores de Riesgo Cardiovascular

Factores de riesgo cardiovascular
Existen diversos tipos de enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial, enfermedad arterial coronaria, enfermedad valvular cardíaca, accidente cerebrovascular (trombosis o derrame cerebral) y fiebre reumática o enfermedad cardíaca reumática. Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares causan 17.5 millones de muertes en el mundo cada año y representan la mitad de todas las muertes en los Estados Unidos y otros países desarrollados. Las enfermedades cardiovasculares también son una de las principales causas de muerte en muchos países en vías de desarrollo. En conjunto, son la primera causa de muerte en los adultos.
En los Estados Unidos, más de 80 millones de habitantes sufren de algún tipo de enfermedad cardiovascular. Alrededor de 2.400 personas mueren cada día de enfermedades cardiovasculares. El cáncer, la segunda causa de muerte, produce algo más de la mitad de muertes.
La enfermedad arterial coronaria, el tipo más común de enfermedad cardiovascular, es la primera causa de muerte en los Estados Unidos actualmente. Pero gracias a muchos estudios y miles de pacientes, los investigadores han descubierto ciertos factores que desempeñan un papel importante en las probabilidades de que una persona padezca de una enfermedad del corazón. Se los denomina «factores de riesgo».
Los factores de riesgo se dividen en dos categorías: principales y contribuyentes. Los principales factores de riesgo son aquellos cuyo efecto de aumentar el riesgo cardiovascular ha sido comprobado. Los factores contribuyentes son aquellos que los médicos piensan que pueden dar lugar a un mayor riesgo cardiovascular pero cuyo papel exacto no ha sido definido aún.
Cuanto más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón. Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse o modificarse y otros no. Pero el control del mayor número posible de factores de riesgo, mediante cambios en el estilo de vida y/o medicamentos, puede reducir el riesgo cardiovascular.
Principales factores de riesgo
Presión arterial alta (hipertensión arterial). La hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón, un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Aunque otros factores de riesgo pueden ocasionar hipertensión, es posible padecerla sin tener otros factores de riesgo. Las personas hipertensivas que además son obesas, fuman o tienen niveles elevados de colesterol en sangre, tienen un riesgo mucho mayor de sufrir una enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular.
La presión arterial varía según la actividad y la edad, pero un adulto sano en reposo generalmente tiene una presión sistólica de menos 120 y una presión diastólica de menos 80.
Presión arterial alta (Hipertensión arterial)
Colesterol
Colesterol elevado. Uno de los principales factores de riesgo cardiovascular es el colesterol elevado. El colesterol, una sustancia grasa (un lípido) transportada en la sangre, se encuentra en todas las células del organismo. El hígado produce todo el colesterol que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas. El organismo obtiene colesterol adicional de alimentos de origen animal (carne, huevos y productos lácteos).
Aunque a menudo atribuimos la elevación del colesterol en sangre al colesterol que contienen los alimentos que comemos, la causante principal de ese aumento es la grasa saturada de los alimentos. (Lea cuidadosamente la información nutricional que aparece en los envases, porque un alimento que no contiene colesterol puede contener grandes cantidades de grasa saturada.) La materia grasa de los productos lácteos, la grasa de la carne roja y los aceites tropicales tales como el aceite de coco son algunos de los alimentos ricos en grasa saturada.
Cuando la sangre contiene demasiadas lipoproteínas de baja densidad (LDL o «colesterol malo»), éstas comienza a acumularse sobre las paredes de las arterias formando una placa e iniciando así el proceso de la enfermedad denominada «aterosclerosis». Cuando se acumula placa en las arterias coronarias que riegan el corazón, existe un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón.
Diabetes
Diabetes. Los problemas del corazón son la principal causa de muerte entre diabéticos, especialmente aquellos que sufren de diabetes del adulto o tipo II (también denominada «diabetes no insulinodependiente»). Ciertos grupos raciales y étnicos (negros, hispanos, asiáticos, polinesios, micronesios, melanesios y amerindios) tienen un mayor riesgo de padecer diabetes. La Asociación Americana del Corazón (AHA) calcula que el 65 % de los pacientes diabéticos mueren de algún tipo de enfermedad cardiovascular. Si usted sabe que sufre de diabetes, debe ser controlado por un médico, porque el buen control de los niveles de glucosa (azúcar) en sangre puede reducir su riesgo cardiovascular. Si cree que pueda tener diabetes pero no está seguro, consulte al médico quien le realizará los análisis correspondientes.
Obesidad
Obesidad y sobrepeso. Se cree que el peso excesivo puede elevar los niveles de colesterol total, causar hipertensión y aumentar el riesgo deenfermedad arterial coronaria. La obesidad aumenta las probabilidades de adquirir otros factores de riesgo cardiovascular, especialmente hipertensión, niveles elevados de colesterol en sangre y diabetes.
En la actualidad, muchos médicos miden la obesidad mediante el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo los kilogramos de peso por el cuadrado de la talla en metros (IMC = kg/m2). Según el Instituto Nacional de los Pulmones, el Corazón y la Sangre de los Estados Unidos (NHLBI), se considera que una persona sufre de sobrepeso si tiene un IMC superior a 25 y que es obesa si la cifra es superior a 30. Puede determinar su IMC utilizando la calculadora a continuación. Con esa cifra, puede averiguar su composición corporal, consultando la tabla que aparece debajo de la calculadora.
Índice de masa corporal
El índice de masa corporal (IMC) es una fórmula que se utiliza para evaluar el peso corporal en relación con la estatura. La fórmula permite medir la composición corporal y ha demostrado ser una manera eficaz de determinar la grasa corporal. Para calcular su IMC, ingrese su estatura y peso a continuación.
Estatura en pulgadas: o centímetros:
Peso en libras: o kilogramos:

Resultado:
Composición corporal Índice de masa corporal (IMC)
Peso inferior al normal Menos de 18.5
Normal 18.5 – 24.9
Peso superior al normal 25.0 – 29.9
Obesidad Más de 30.0
Tabaquismo. La mayoría de la gente sabe que fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, pero pocos saben que también aumenta apreciablemente el riesgo de enfermedad cardiovascular y de enfermedad vascular periférica (enfermedad de los vasos sanguíneos que riegan los brazos y las piernas). Según la Asociación Americana del Corazón, más de 400.000 estadounidenses mueren cada año de enfermedades relacionadas con el tabaquismo. Muchas de estas muertes se deben a los efectos del humo del tabaco en el corazón y los vasos sanguíneos.
Las investigaciones demuestran que fumar acelera el pulso, contrae las principales arterias y puede provocar irregularidades en la frecuencia de los latidos del corazón, todo lo cual aumenta el esfuerzo del corazón. Fumar también aumenta la presión arterial, lo cual a su vez aumenta el riesgo de un ataque cerebral en personas que sufren de hipertensión. Aunque la nicotina es el agente activo principal del humo del tabaco, otros compuestos y sustancias químicas, tales como el alquitrán y el monóxido de carbono, también son perjudiciales para el corazón. Estas sustancias químicas contribuyen a la acumulación de placa grasa en las arterias, posiblemente por lesionar las paredes de los vasos sanguíneos. También afectan al colesterol y a los niveles de fibrinógeno (un coagulante sanguíneo), aumentando así el riesgo de que se forme un coágulo sanguíneo que pueda provocar un ataque al corazón.
Inactividad física. Las personas inactivas tienen un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón que las personas que hacen ejercicio regular. El ejercicio quema calorías, ayuda a controlar los niveles de colesterol y la diabetes, y posiblemente disminuya la presión arterial. El ejercicio también fortalece el músculo cardíaco y hace más flexibles las arterias. Las personas que queman activamente entre 500 y 3.500 calorías por semana, ya sea en el trabajo o haciendo ejercicio, tienen una expectativa de vida superior a la de las personas sedentarias. Incluso el ejercicio de intensidad moderada es beneficioso si se hace con regularidad.
Sexo. En general, los hombres tienen un riesgo mayor que las mujeres de sufrir un ataque al corazón. La diferencia es menor cuando las mujeres comienzan la menopausia, porque las investigaciones demuestran que el estrógeno, una de las hormonas femeninas, ayuda a proteger a las mujeres de las enfermedades del corazón. Pero después de los 65 años de edad, el riesgo cardiovascular es aproximadamente igual en hombres y mujeres cuando los otros factores de riesgo son similares.
Herencia. Las enfermedades del corazón suelen ser hereditarias. Por ejemplo, si los padres o hermanos padecieron de un problema cardíaco o circulatorio antes de los 55 años de edad, la persona tiene un mayor riesgo cardiovascular que alguien que no tiene esos antecedentes familiares. Los factores de riesgo tales como la hipertensión, la diabetes y la obesidad también pueden transmitirse de una generación a la siguiente.
Además, los investigadores han determinado que algunos tipos de enfermedades cardiovasculares son más comunes entre ciertos grupos raciales y étnicos. Por ejemplo, los estudios demuestran que los negros sufren de hipertensión más grave y tienen un mayor riesgo cardiovascular que los blancos. La mayor parte de los estudios cardiovasculares sobre minorías se han concentrado principalmente en negros e hispanos, utilizando a la población blanca como punto de comparación. Los factores de riesgo cardiovascular en otros grupos minoritarios aún están siendo estudiados.
Edad. Las personas mayores tienen un mayor riesgo de sufrir enfermedades del corazón. Aproximadamente 4 de cada 5 muertes debidas a una enfermedad cardíaca se producen en personas mayores de 60 años de edad.
Con la edad, la actividad del corazón tiende a deteriorarse. Puede aumentar el grosor de las paredes del corazón, las arterias pueden endurecerse y perder su flexibilidad y, cuando esto sucede, el corazón no puede bombear la sangre tan eficientemente como antes a los músculos del cuerpo. Debido a estos cambios, el riesgo cardiovascular aumenta con la edad. Gracias a sus hormonas sexuales, las mujeres generalmente están protegidas de las enfermedades del corazón hasta la menopausia, que es cuando su riesgo comienza a aumentar. Las mujeres mayores de 65 años de edad tienen aproximadamente el mismo riesgo cardiovascular que los hombres de la misma edad.
Factores contribuyentes
Estrés. Se cree que el estrés es un factor contribuyente al riesgo cardiovascular pero aún no se sabe mucho sobre sus efectos. No se han demostrado aún los efectos del estrés emocional, de los hábitos conductuales y del estado socioeconómico en el riesgo de padecer una enfermedad del corazón o un ataque cardíaco, porque todos nos enfrentamos al estrés de maneras diferentes. Cuánto y cómo nos afecta el estrés depende de cada uno de nosotros.
Los investigadores han descubierto varias razones por las cuales el estrés puede afectar al corazón.
* Las situaciones estresantes aumentan la frecuencia cardíaca y la presión arterial, aumentando la necesidad de oxígeno del corazón. Esta necesidad de oxígeno puede ocasionar una angina de pecho, o dolor en el pecho, en enfermos del corazón.

* En momentos de estrés, el sistema nervioso libera más hormonas (principalmente adrenalina). Estas hormonas aumentan la presión arterial, lo cual puede dañar la capa interior de las arterias. Al cicatrizarse las paredes de las arterias, éstas pueden endurecerse o aumentar en grosor, facilitándose así la acumulación de placa.

* El estrés también aumenta la concentración de factores de coagulación en sangre, aumentando así el riesgo de que se forme un coágulo. Los coágulos pueden obstruir totalmente una arteria ya parcialmente obstruida por placa y ocasionar un ataque al corazón.
El estrés también puede contribuir a otros factores de riesgo. Por ejemplo, una persona que sufre de estrés puede comer más de lo que debe para reconfortarse, puede comenzar a fumar, o puede fumar más de lo normal.
Hormonas sexuales. Las hormonas sexuales parecen desempeñar un papel en las enfermedades del corazón. Entre las mujeres menores de 40 años de edad, no es común ver casos de enfermedades del corazón. Pero entre los 40 y 65 años de edad, cuando la mayoría de las mujeres pasan por la menopausia, aumentan apreciablemente las probabilidades de que una mujer sufra un ataque al corazón. Y, a partir de los 65 años de edad, las mujeres representan aproximadamente la mitad de todas las víctimas de ataques cardíacos.
Anticonceptivos orales. Las primeras píldoras anticonceptivas contenían niveles elevados de estrógeno y progestágeno, y tomarlas aumentaba las probabilidades de sufrir una enfermedad cardiovascular o un ataque cerebral, especialmente en mujeres mayores de 35 años que fumaban. Pero los anticonceptivos orales de hoy contienen dosis mucho menores de hormonas y se consideran seguros en mujeres menores de 35 años de edad que no fuman ni sufren de hipertensión.
Sin embargo, los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular y coágulos sanguíneos en mujeres que fuman o tienen otros factores de riesgo, especialmente si son mayores de 35 años. Según la Asociación Americana del Corazón, las mujeres que toman anticonceptivos orales deben realizarse chequeos anuales que incluyan un control de la presión arterial, los triglicéridos y el azúcar en sangre.
Alcohol. Los estudios demuestran que el riesgo cardiovascular es menor en las personas que beben cantidades moderadas de alcohol que en las personas que no beben. Según los expertos, el consumo moderado es un promedio de una o dos bebidas por día para los hombres y de una bebida por día para las mujeres. Una bebida se define como 1,5 onzas líquidas (44 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 40° (80 proof) (tal como whisky americano o escocés, vodka, ginebra, etc.), 1 onza líquida (30 ml) de bebidas espirituosas de una graduación alcohólica de 50° (100 proof), 4 onzas líquidas (118 ml) de vino o 12 onzas líquidas (355 ml) de cerveza. Pero el excederse de un consumo moderado de alcohol puede ocasionar problemas relacionados con el corazón, tales como hipertensión, accidentes cerebrovasculares, latidos irregulares y cardiomiopatía (enfermedad del músculo cardíaco). Además, una bebida típica tiene entre 100 y 200 calorías. Las calorías del alcohol a menudo aumentan la grasa corporal, lo cual puede a su vez aumentar el riesgo cardiovascular. No se recomienda que las personas que no beben comiencen a hacerlo ni que los que ya beben aumenten su consumo de alcohol.
Nunca es demasiado tarde ni demasiado temprano para comenzar a mejorar la salud cardiovascular. Algunos factores de riesgo pueden ser controlados y otros no, pero si se eliminan los factores de riesgo que pueden cambiarse y se controlan adecuadamente los que no pueden cambiarse, es posible reducir apreciablemente el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón.
Más información en este sitio Web:
* Factores de riesgo cardiovascular para niños y adolescentes
* Cómo mantener sano el corazón
* Información sobre los servicios de atención al paciente del Texas Heart Institute en el St. Luke's Episcopal Hospital
Información en otros sitios Web:
MedlinePlus
www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/heartdiseases.html
Enfermedades del corazón

Alergias afecciones cardiovascularesy Stress



La población joven, los inmigrantes y los trabajadores de mayor edad son actualmente los colectivos en los que tiene mayor incidencia la siniestralidad laboral, según director general de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social i quien pronunció la conferencia sobre “Nuevos riesgos, nuevos retos para la Inspección”.

El ponente explicó que la inexperiencia y la falta de información de los jóvenes les ponen en una mayor situación de riesgo en el trabajo. Un caso similar ocurre con los inmigrantes, por desconocimiento del idioma o porque no están familiarizados con las técnicas productivas y, en cuanto a la población de mayor edad, está sometida a mayor riesgo de accidentes y son los que sufren los más graves, por la falta de reflejos o porque confían en exceso en su experiencia.

Señaló como enfermedades profesionales de mayor incidencia en la actualidad las alergias, las afecciones cardiovasculares y las que denominó como riesgos psicosociales, derivados de la carga de trabajo, lo que genera estrés, depresión y violencia moral, bien sea en forma de acoso o agresión laboral o sexual. Asimismo, hizo constar nuevas afecciones que todavía no se tienen muy en cuenta en los centros de trabajo, como son las adicciones, al alcohol o a otro tipo de drogas.

Entre las enfermedades profesionales con gran incidencia, que se pueden considerar actuales, pero que también son de siempre, están los trastornos musculoesqueléticos, que ocasionan un elevado porcentaje de bajas laborales y que se deben a esfuerzos posturales y movimientos repetitivos.

En el panorama de riesgos laborales persisten, desde luego, los tradicionales. Los sectores que siguen ocupando los primeros puestos en cuanto a accidentes son el pesquero; el agrícola -a pesar de que ha disminuido la población activa en este sector, registra un elevado número de accidentes, sobre todo, mortales-, precisó el ponente; el sector de construcción, por caída de alturas, y el sector de servicios sociales, por el incremento de la población mayor y con una mayor presencia de la mujer en esta actividad, le siguen en incidencia.

En el ámbito laboral persisten enfermedades profesionales tradicionales, como son las dermatitis, la sordera y los cánceres a causa del amianto, a pesar de que estos materiales están prohibidos. Precisamente, la Unión europea organizará una campaña especial en el año 2006 para concienciar a todos los países sobre los riesgos de este material.

Cómo manejar el stress del día a día